Un grupo de juveniles del Club Atlético Patronato fueron convocados por el Cuerpo Técnico al mando de Juan Pablo Pumpido para formar parte de la etapa más intensa de trabajo en esta pretemporada de cara al próximo torneo de la Superliga Argentina 2018/19. Con sus sueños a cuestas, los pibes afrontan este largo camino de perseverancia, donde muchas veces cuesta más de lo que parece. Sin embargo, ellos se mantienen allí, firmes y con la humildad que los caracteriza a cada uno. Desde el Sitio Oficial, charlamos en el Gran Hotel Paraná con los seis promovidos: Juan Galetto, Juan Cruz Franzoni, Bruno Chávez, Martín Aruga, Matías Fonseca y Agustín Guiffrey, quienes nos contaron cómo vivieron esta experiencia, el apoyo de sus compañeros y lo importante de tener a la familia dándoles el empujón para siempre seguir adelante.
El reloj marcaba las 15:30 horas. En minutos, todo el plantel bajaría de las habitaciones hacia el comedor del hotel para merendar y luego emprender rumbo al Estadio Grella para completar una jornada de entrenamientos. Sin embargo, los más jóvenes, quienes se formaron en las inferiores de nuestro Club, interrumpieron un rato de su descanso para contar sus sensaciones. Los primeros en acercarse fueron Juan Galetto, quien estaba viviendo su segunda concentración con la Primera, y Matías Fonseca, con el pelo casi rapado en su totalidad, producto de su bautismo al realizar su primera concentración con el plantel superior. “El culpable fue Renzo Vera”, explicó entre risas el delantero nacido en San José de Feliciano. Al rato, se sumó Bruno Chávez, en su tercera concentración con la Primera; y atrás suyo vino Martín Aruga, quien es recibido con risas por sus compañeros: el defensor también había sido bautizado por su primera citación. A diferencia de Fonse, no quería saber nada con su nuevo peinado. Y luego, se agregaron los otros dos que ya han debutado en la máxima categoría: Juan Franzoni y Agustín Guiffrey.

Todos con la ropa de entrenamiento. Todos contentos y dispuestos a hablar un rato.
¿Qué se siente ser parte del plantel profesional, en una concentracíón con este? Sobre todo para ustedes, Matías y Martín, que es su primera vez…
-Matías Fonseca: “Es algo muy lindo porque es lo que estábamos buscando desde hace mucho. Es mucha la felicidad, más que nada para la familia. Todo esto es muy satisfactorio para ellos”.
-Martín Aruga: “Comparto todo lo que dijo Fonse. Es hermoso estar acá, sobre todo para uno que le gusta el fútbol”.

Fonse, recién “bautizado”
¿Cómo es la convivencia con sus nuevos compañeros de Primera? ¿De qué manera se desenvuelven con ellos?
-Agustín Guiffrey: “La verdad que nos llevamos bien. Ya cada vez más nos afianzamos al grupo y vamos agarrando un poco más de confianza con ellos. De a poco nos vamos soltando y nos animamos a hacernos cargadas entre todos. Por suerte ellos también se prenden y no nos bajan la moral”.
-Juan Galetto: “Todos los del plantel nos hicieron sentir como unos miembros más. Nos integraron bastante bien al grupo. Estamos muy contentos por eso y ojalá que todo siga así”.
¿Han recibido consejos de algunos jugadores del plantel?
-Juan Cruz Franzoni: “En su momento, cuando estaba Sebastián Ribas, hablaba mucho con él. Me aconsejaba siempre. Para mí, que un jugador de su talla se preocupe así por alguien que recién se asoma es algo muy lindo y para destacar. Habla muy bien de él como persona. Mantuve una buena relación con él mientras estuvo acá con nosotros”.
-Guiffrey: “Ribas es una persona bárbara. Cuando estuvo acá, siempre apoyó a todos. Más allá de que si jugabas en su posición o no, a nosotros como pibes siempre nos daba consejos cuando nos notaba nerviosos. Sus palabras nos tranquilizaban, aunque sea un poco, al igual que las de todos en el plantel, porque cada uno pasó por esas situaciones”.
-Bruno Chávez: “Cada vez más nos conocemos con los compañeros y a medida que vayan pasando los entrenamientos, la relación y el trato entre todos va a ser la mejor”.

Franzoni: “Ribas me aconsejaba siempre”
Ya nos contaron sobre sus ánimos ¿Y en lo físico? ¿Cómo llevan la intensidad de una pretemporada de Primera División?
-Aruga: “La verdad que se siente una diferencia, con respecto a los entrenamientos de Reserva. La intensidad es muy distinta, tanto en juego como en lo físico. Pero en estas semanas nos hemos estadodaptando bien, en el día a día. Yo creo que ya estamos a punto y sólo nos falta agarrar ritmo futbolístico”.
-Franzoni: “Esto es lo que nosotros queremos y tenemos que estar bien. Las exigencias son cada vez más altas. Lo que fue mi caso, de pasar de Quinta División a acá, fue un cambio muy grande. Se notaba mucho. Pero esto es fútbol, acá somos todos iguales. Hay que tirar siempre para el mismo lado y aprender de todos un poco”.

Aruga, otro de los “bautizados”
Ustedes saben que los hinchas siempre piden que juegen los pibes. ¿Cómo viven eso? ¿Qué sienten que tienen que darles al momento que les toque?
-Fonseca: “Por un lado, es lindo que la gente te pida, pero por otro, sabemos las exigencias que conlleva todo. Aunque ni siquiera nos conozcan, tenemos que entrar a la cancha y rendir. No queda otra”.
-Guiffrey: “Por ahí la gente te pide que entres y rindas bien. El hincha no comprende que tal vez por los nervios no podés rendir al 100% y te puede llegar a tirar abajo el ánimo. O tal vez si te salen las primeras cosas bien, ya empiezan a apoyar y ahí todos van para arriba con vos. Hay que saber lidiar con ello y respaldarse en los compañeros y en todas las personas que quieren lo mejor para nosotros”.
Entre ellos que siempre quieren lo mejor, esta la familia de cada uno. Seguramente es muy importante para sus familiares que hayan llegado hasta acá ¿Cómo lo viven ustedes y sus cercanos a este momento que les toca?

Juan Galetto. Defensor. 21 años. De María Grande
Galetto: “Desde el primer día en el que estoy acá en el Club, mi familia me ha apoyado en todo. El primer año me tocaba viajar todos los días desde María Grande hasta esta ciudad, con otros tres compañeros de allá. Al segundo año, por un tema escolar, me tuve que venir a vivir a la pensión y mis viejos me bancaron en lo que necesitaba. Por todo ello, están muy contentos. Espero darles otra alegría dentro de poco”.

Juan Cruz Franzoni. Delantero. 18 años. De Paraná. Debutó la temporada pasada vs. Temperley
Franzoni: “El apoyo de la familia es incondicional. Cuando era más chico, me tocó vivir en una pensión y es difícil para los padres ejar ir a los hijos. Pero si es por un sueño que anhelan todos, es hermoso. Ellos están en todo momento y yo creo que no existe nada como para compensar lo que ellos hacen por nosotros. No existen palabras de agradecimiento para lo que ellos hacen, porque es inmensamente grande”.

Bruno Chávez. Delantero. 21 años. De Paraná
Chavez: “Gracias a Dios, siempre estuvo mi familia conmigo, tanto en los buenos momentos como en los malos. Todo lo que hacen es importante para seguir adelante y su acompañamiento es fundamental”.

Martín Aruga. Defensor. 19 años. De Paraná
Aruga: “Desde el primer día que estoy acá en el Club, mi familia fue importante para mí. Soy un agradecido con ellos

Matías Fonseca. Delantero. 22 años. De San José de Feliciano
Fonseca: “Coincido con todos. La familia siempre es incondicional. Es lo más importante y es donde hay que apoyarse siempre. A mi me tocó estar lejos por un tiempo, cuando estaba en Buenos Aires, y después me vine acá a Paraná. Fue difícil pero ellos siempre estuvieron. Siempre voy a estar agradecido”.
Y vos Agustín, que ya debutaste y hasta jugaste varios minutos…

Tino Guiffrey. Volante. 20 años. De Colonia San Cipriano. Ya ha jugado 6 partidos en Primera
Guiffrey: “Tuve la oportunidad de darle a mi familia esa alegría. Desde que estaba jugando en el Club de mi pueblo, les decía a mis padres que no me iba a volcar tanto al estudio como mis hermanos porque me quería dedicar a jugar al fútbol y quería llegar a jugar en Primera División. Tuve la suerte de poder hacerlo y cumplir uno de mis sueños, que también es compartido con ellos. Por eso, siempre me bancaron cuando estuve dos años y medio acá. Nunca me hicieron problema por nada. Yo he pasado un momento en donde no estaba bien mentalmente y no podía hablarlo con los chicos ni con los profes. Tampoco me daban ganas de hablar de eso con mis padres para no preocuparlos. Les decía que estaba todo bien, cuando no era así. Yo no rendía como lo venía haciendo, hasta que lo hablé con ellos y me aconsejaron. Al otro día, ya era otra persona y volví a jugar del mismo modo que me permitió llegar hasta acá. Me volvió la alegría. Me había liberado toda la tensión. A partir de ahí, me sucedió todo lo lindo. Nunca hay que guardarse nada y siempre hay que hablar con ellos, que nunca te van a dejar que bajes los brazos. Jugar en Primera no sólo fue una alegría sino una forma de agradecerles por todo. Es algo muy lindo darle la camiseta con la que debutaste a tus viejos. Los vi llorar de la alegría y eso me emocionó también”.
Luego de recordar esta experiencia, Tino no pudo contener las lágrimas de alegría. Sus compañeros le extendieron la mano a los hombros y casi se emocionan junto a él. Un claro ejemplo de la unión de esta banda, donde todos se apoyan entre sí en todo momento.

“Es algo muy lindo darles la camiseta con la que debutaste a tus viejos”
¿Qué consejos les darían a los pibes de inferiores y Reserva, que la estan peleando para llegar a donde estan ustedes, para que sigan adelante?
-Chávez: “Yo creo que no tienen que bajar los brazos. Siempre tienen que dar lo máximo de cada uno y pelearla. Cuando menos se lo esperen, la oportunidad va a llegar”.
-Aruga: “Tienen que dejar la vida dentro de la cancha, en cada práctica y cada partido. Todo lo demás va a llegar sólo. También, hay que ser buena persona y respetuoso. Todo eso te hace llegar hasta acá”.
-Galetto: “Mi consejo especial para ellos es que el tren pasa sólo una vez. Hay que aprovechar la oportunidad que se tiene de estar en un club con competencia en AFA y que está en Primera División. No tienen que bajar los brazos y meterle con toda”.
-Franzoni: “Una frase que me dijeron en su momento y me marcó mucho fue que el fútbol no es una carrera de velocidad sino de resistencia. Hay que bancarse un montón de cosas que por ahí no son lindas pero siempre hay que levantar la cabeza y hacerle frente a todos esos momentos. Me pasaba cuando no tenía oportunidades para jugar, pero siempre me mantuvieron esa frase marcada. Hay que meterle. Las cosas buenas siempre van a llegar. Hay que respaldarse siempre en la familia y disfrutar”.

“El tren pasa sólo una vez. Hay que aprovechar la oportunidad que se tiene de estar en un club con competencia en AFA y que está en Primera División”
Al rato, se fueron a merendar tras terminar la charla y así, partir rumbo a la práctica. Gracias a su esfuerzo y el apoyo de sus familias, nunca bajaron los brazos y, aunque recién comienzan a dar los primeros pasos en el profesionalismo, están viviendo el presente que tanto anhelaron. Hace unos meses, desde las tribunas se gritaba por ellos, los pibes de Patrón. Hoy, ellos están yendo y cada vez más rápido.
Departamento de Prensa – Club Atlético Patronato